El horror tras una sonrisa

A través de Tökland llego a este impecable post de Carlos Caridad Montero en Blogacine donde deconstruye lúcidamente las imágenes tomadas en la cárcel de Abu Ghraib en Iraq y que escandalizaron en su momento (y aún ahora) por el cinismo y la crueldad de un grupo de jóvenes estadounidense que vejaron y asesinaron a un grupo de prisioneros, dejando registro gráfico de todo ello.

Lo escribe a raíz de la aparición del documental de Errol Morris, Standard Operating Procedure, en el que el realizador parte justamente de la contradicción entre la sonrisa y la expresión dulce de la joven Sabrina Harman.

Yo tenía alrededor de 20 o más fotografías de Harman –de Abu Ghraib y al Hilla, donde estuvo destacada antes de Abu Ghraib– en las que ella sonríe con sus pulgares erguidos. Yo sentía que mostrar 10 o 20 fotografías con sus pulgares erguidos en realidad no explicaban esta sola foto. Está bien decir que todos los patos parpan, pero por qué este pato lo hace en esas circunstancias. Yo tenía que saber: ¿por qué ella está sonriendo mostrando sus pulgares en esa imagen? Su explicación de que “simplemente lo hice”, no era satisfactoria. Me incomodó (…) ¿Qué es lo que realmente muestra esa fotografía? ¿Qué es lo que estamos mirando? ¿Una sonrisa? ¿Un asesinato? Y si es un asesinato… ¿Quién es el asesino? Yo quería respuestas para esas preguntas.

Seguir leyendo...

El incierto futuro del mural de Siqueiros en Buenos Aires

Me he quedado fascinada con esta historia de un mural de David Alfaro Siqueiros, el artista mexicano que estuvo un par de años en el exilio en Buenos Aires, específicamente, entre 1933 y 1934. Allí realizó un mural en el sótano de la residencia de Natalio Botana. Años después, ya muerto Botana, la residencia se vendió y su nuevo dueño no quiso tener más el mural en su residencia. Al principio, y ante la dificultad de sacarlo, decidió cubrirlo con cal pero descubría, probablemente con horror, que la pintura renacía de los muros. Finalmente, contrató a alguien que lo sacó de allí y durante décadas la obra de arte ha estado encerrada en un container sin saberse muy bien a quién pertenece.

Dos películas dan cuenta de la historia de creación y destrucción de esta obra, unica dentro de la obra del muralista mexicano. Por un lado está el documental Siqueiros, ejercicio plástico, realizado por Silvia Noemí María, quien dice:

Seguir leyendo...

Historia de un letrero (o el poder de las palabras)

Tenía en borrador este post que, de hecho, publiqué y saqué del aire enseguida porque me enteré de una noticia que de algua manera contradecía lo que había publicado. Lamentablemente no tenia tiempo en ese momento para profundizar pero ahora me parece que merece la pena publicarlo ya que se trata un caso en el que se plantea el dilema de la originalidad y la calidad estética.

El corto ganador del Premio Cannes 2008 fue realizado por Alonso Alvarez Barreda, quien habia quedado fuera de los circuitos oficiales de su país, México. Si al verlo sienten una suerte de dejá vu no se extrañen:

Ocurre que no se trata de un argumento original ya que hay varias versiones de la historia, ya que se ha usado repetidas veces como ejemplo en la carrera de publicidad en torno a la importancia de la forma del mensaje y su impacto sobre el público. Álvarez Barreda recibió una acusación de plagio por parte de Francisco Cuenca Alcaraz, quien presentó otro video con el mismo argumento:

Basta con ver ambos videos para darse cuenta de que la anécdota es la misma pero que la manera de contarla es radicalmente distinta. Las razones estéticas que hacen que la primera supere a la segunda son bastante claras pasando por al verosimilitud y la naturalidad de los personajes hasta el manejo del tiempo narrativo y la fotografía. Interesante como ejercicio analítico y como punto de reflexión para todo lo que hacemos.

Visto en Después de Google

Seguir leyendo...