Audiolibros: ¿vuelta a la literatura oral?

En algún momento he pensado que todos estos cambios que genera la tecnología sobre la vida cotidiana y, tambien, sobre el mundo editorial, nos está llevando a recuperar modos de relación y de producción del conocimiento que habian entrado en desuso.
Ya lo habia mencionado al hablar de lo conversacional y su importancia como sustento o base de Internet. Uno de los puntos más polémicos cuando se habla del impacto de las nuevas tecnologías sobre la lectura y la vigencia del libro, es el de la digitalización producto de la cual los ebooks y los audiobooks han ocupado el espacio más polémico.
Pues bien, una de las noticias más interesantes que ha aparecido esta semana es la de la aparición de un audiolibro que se convierte en la primera novela publicada sólo en ese formato y no en físico. Leemos en The Independent un artículo que se titula: Novela online que puede ser oída más no vista (leída) y se refiere a la publicación de la “audionovela”: Sex on legs, del Brian Luff, periodista deportivo quien, impactado por la velocidad de ben Johnson en las olimpíadas de 1988 se preguntaba como sería posible recorrer 100 metros en 0 segundos. Sobre esa base, se construye la novela.

Para Chris McKee, de Audible.co.uk esto significa el rescate de la relación entre lo oral y la literatura y agrega:

The spoken word predates the written word. The written word is just a means of recording these things. So the oldest form of entertainment is now the newest

Justo en relación a eso, ya que él dice que lo escrito es sólo una manera de grabar, guardar lo oral, tengo curiosidad por saber cómo fue creada esta novela. ¿Se sentó un buen día el autor frente a una grabadora y empezó a hablar, es decir, a relatar o tuvo que pasar tambien por el trance de escribir, hacer bosquejos, etc?
No caigo en la satanización de los audiolibros de niguna manera. Mis dos hijos disfrutaron de ellos todas las noches durante varios años y yo misma durante las noches mientras los acompañaba. Pero se trata aquí de lo que más se conoce es decir, del paso del libro escrito al libro leído, hablado, con lo cual, además, se ha hecho posible que personas con impedimentos físicos para leer, tengan acceso a textos literarios. Sin ir más lejos, está la experiencia de Tiflolibros en Argentina, quienes han ido construyendo paulatinamente una interesante biblioteca para invidentes. La cantidad de títulos que manejan va ya por el orden de los 13000 y tienen acuerdos de edición con grandes editoriales como Grupo Editorial Planeta Argentina, Grupo Alfaguara – Taurus – Aguilar, Fondo de Cultura Económica y Edebé.
Pero esto de lo que hablamos hoy es ligeramente distinto y vuelvo sobre la pregunta de la creación. Estamos centrados en la recepción, en la cual es cada vez más claro el impacto, sin embargo, como en el caso de todas estas nuevas experiencias, hay muchas preguntas. Como dice José María Barandiarán, aún no se ve muy claro.

Technorati tags: audiobooks, Sex on legs, Brian Luff

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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3 comentarios

  1. ID: 528837
    Si bien es cierto que la palabra hablada predata la escrita, la grabación oral de la palabra no es exactamente comparable a la tradición oral. Uno de los aspectos de la tradición oral que se perdieron al momento de grabarla (inicialmente en forma escrita) es la dinámica. Los cuentos, las historias, las recetas, en fin, todo lo que pasa de una persona a otra a travez de la voz, está sujeto a cambios y modificaciones, a olvidos, añadiduras que pueden reflejar la evolución del ambiente y demás. Para mí los audilibros no son sino una forma de leer con los oídos (por cierto muy práctica cuando uno tiene que usar los ojos para otra cosa, como mirar gusanitos ;P).

    Abrazos mil

  2. ID: 529434
    Yo soy muy amigo de los audiobooks. Son ideales para el carro, sobre todo con las colas de caracas. Aun y así, hay cierto tipo de libros que es complicado pasar a Audio. Buen fin de semana

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