Cómplices del lenguaje

Este comentario que ahora escribo, y que sigue la nota de los post literarios, no es de mi autoría, o no solamente de ella, aunque mis cómplices en esta aventura digan que soy culpable de contagiarles el virus de la escritura. y, ahora, el de los blogs.
Primero una historia: hace unos días leí una entrevista que me gustó mucho a Hernán Casciari, el ganador del premio de Deutsche Welle por su blog “Más respeto, que soy tu madre”. Recordando que en Barcelona se encuentra un querido amigo periodista, Eddy Lara-Brito, le pedimos enseguida (el tercer coautor, Daniel Duque y yo) que lo contactara. La respuesta fué rápida y la sorpresa mayúscula ya que no solamente viven en la misma ciudad sino en el mismo vecindario. El encuentro quedó pautado para el jueves en la tarde (es decir, hace unas horas) y al respecto me escribió Eddy, nada más regresar:
“Tengo que confesar que antes de ir a conversar con Hernán me abrumaron un poco todas sus entrevistas. A decir por lo que expresaba en cada una de las respuestas, pues parecía un tanto diferente y hasta con pose de ser engreído. Nada más alejado de la realidad, Hernán es un tío de esos con quien te puedes topar una mañana al salir de tu trabajo y conversar sobre el clima o la injusticia que sufrimos los latinoamericanos o qué se yo, es un tío de esos con quienes te topas en el kiosko mientras compras el periódico, miras el titular y se genera esa complicidad de miradas que aprueban o desaprueban la información. Y he allí la diferencia, cuando la química de las palabras transciende y puede ser traducido en cualquier tipo de lenguaje (gestual por ejemplo).
La conversación con Hernán fue más informal de lo que imaginaba: los catalanes, los madrileños, los sudacas, Buenos Aires, el periodismo, la literatura, el ciberespacio, los nuevos cambios sociales, interrogantes y más interrogantes fueron los temas que más abordamos.
De verdad, me pareció un tipo super sencillo, sin complejos de superioridad ni de vanaglorias típicas de personajes que alcanzan la fama. De aspecto futbolero más que de escritor, vive con su esposa (catalana) y tiene una nena de año y medio que justo iba a buscar al kinder al salir del Café La Cabaña. “.
De Hernán Casciari se podrían decir, y ya se han dicho, muchas cosas. Tan sólo con googlear su nombre es suficiente para recuperar todas las entrevistas a las que hacía mención Eddy en su texto. Rescataré acá solo algunas de sus reflexiones acerca de la escritura, los blogs y el periodismo digital que aparecieron en una de ellas. Se trata de la entrevista hecha por Elena de Regoyos y aparecida en Libertad Digital y cuyo título rescata una de las frases de Casciari que dan pista acerca de uno de los principales impactos de las bitácoras en el periodismo: “La “noticia” acabará siéndonos relatada por testigos presenciales y no por una agencia”.
El 75% de las fuentes que leo, consulto y cito son “no formales” y eso da cuenta para mi de que la noción de credibilidad está cambiando radicalmente y una de las cosas que más me gustan de las declaraciones de Hernán Casciari es su desapego ante el premio del que se ha hecho acreedor.
“Sería por lo menos ingenuo creer que hay un “mejor weblog” en el mundo. Este formato de publicación y gestión de contenidos (el weblog) es útil y recomendable para casi cualquier discurso; flexible para desarrollar el periodismo, el ensayo, la literatura, la difusión temática y el archivo lúdico de elementos multimedia; eficaz para el compartimiento y el debate de las ideas; apto para la comunicación directa de casi cualquier profesión, obsesión u oficio. Es decir: creer que hay un “mejor weblog” es como presuponer que puede haber un “mejor bolígrafo”, o “una mejor libreta”.
Celebro el humor y la suave ironía a la vez que la claridad con la que desmitifica el deslumbramiento en el que estamos viviendo con respecto a los blogs:
“Intuyo que cuando el fenómeno por la herramienta acabe, y cuando se deje de confundir ‘instrumento’ con ‘medio’, volveremos a decirle ‘poeta’ a quien publica poemas en un weblog, y ‘periodista’ a quien publica información, y ‘ensayista’ a quien escribe ensayos en su bitácora. Y narrador, y fotógrafo, y crítico, y biógrafo, y cronista, y coleccionista. Yo creo que en un futuro ‘blogger’ o ‘bloguero’ nos sonará despectivo: lo diremos de aquél que tiene un blog para hablar de nada, sin función, ni obsesión, ni oficio. Pero no creo que haya que alarmarse ni desesperar: estamos en tiempos de efusividad y festejo por el hallazgo. Todavía no en épocas de innovación y creatividad, que ya vendrán naturalmente.”
Identidad y escritura. Autoría y clasificación de los discursos, multiplicidad e individualidad. Orden y desorden, búsqueda permanente, ruptura y reconstrucción. Que no desaparezca la sorpresa, que no desaparezca la pasión porque, como dice Hernán al cerrar la entrevista: “Si no hay pasión, no funciona.”

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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2 comentarios

  1. ID: 201154
    Excelente entrada Juliana, me habìa quedado pensando exactamente en lo que retomas en tu blog tras leer la entrevista a Herna`n y es que el ser un blog no tiene por què tener perjuicio o corona alguna, sino el còmo se aprovecha mejor este soporte

  2. ID: 201617
    Juliana, gracias por hacer referencia a mi encuentro con Hernán aquí en Barcelona. La verdad que el posteriori de esa conversación me ha dejado reflexionando de mil y un cuestiones precisamente del tema que me apasiona, como lo es la escritura.

    Tango fue que decidí abrir una categoría más en mi blog que se llama “Reflexiones de un escritor novato”. Y es que son muchas las interrogantes que uno se plantea ante este reto que tenemos los seres humanos en este tipo de espacios. Me recuerda mucho a cuando en el colegio la maestra nos mandaba a “hacer dibujo libre”. Para mí era aterrador esa hoja de papel en blanco frente a mi y mi lápiz, trémulo entre mis manos, desafiando ese miedo a la libertad de la creación.

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