Hansel y Gretel: algunas claves para la construcción del conocimiento desde el blog


En la carpeta de borradores comencé a escribir un post hace días con el título de “comunidades de conocimiento, comunidades de creación” y que tenía como único link el siguiente post de Furilo titulado La metáfora de los territorios de conocimiento. Enunciado por demás seductor, en el que se desarrolla una lectura de un post en mathemagenic titulado “los bloggers son animales de conocimiento”, donde, tomando como base el texto de Janine Swaak sobre la defensa de la territorialidad en los animales (vaya, ¿quieren mejor ejemplo que este para la intertextualidad inherente a la blogosfera? … jajaja), Furilo dice:

Luego habla de que las personas dejan rastros del conocimiento que encuentran o generan. Y lo pueden hacer de una manera consciente o inconsciente. También pueden tratar de borrar ese rastro para que nadie invada su territorio, o esforzarse en que estos rastros sean visibles para que otros puedan conocer esos lugares. Lo que no es lo mismo que dejarles entrar – que sería compartir esa información.

Ese luego se refiere a la diferencia entre Información y Conocimiento según la cual Información es algo que está afuera y Conocimiento es algo personal, inherente al individuo que lo crea (y lo comunica). La primera pregunta que se me ocurre es si todos los blogers somos productores de conocimiento, como se parece desprender de la cita o si tambien, o sólo, somos publicadores de Información.
Polémico el asunto… la verdad es que me deja pensando. Lo que me gusta mucho del sendero por el que guía la reflexión, o al menos uno de ellos, es la idea del rastro que ya habíamos asomado en un par de oportunidades citando a Jorge Luis Borges. Parece que es de estos topos de los cuales no podemos escaparnos en la escritura y mantenimiento del blog. No es original el tema, para nada. Está, de hecho, en un artículo en Neo que refirió José Luis Orihuela en ecuaderno hace un par de días:

Está el de ese pobre diablo que se dice poeta; aquél de una familia que emigró y postea para tener al tanto a la parentela; el de la multinacional que sólo quiere vender más; el del adolescente que se muere por mostrarle al mundo la nueva novia; el del experto en física cuántica que leen tres personas y así.

Todos tiene algo en común: un alma que les da vida. Son los bloggers, esos internautas que están detrás de la pantalla y gastan dedos e imaginación frente a la PC. Pero, ¿qué quieren los bloggers? ¿Fama, trascendencia, poder, dinero, trabajo, experimentar? ¿Todo eso junto? ¿Nada?

Es una de esas sanas preguntas sano que todo bloguer debe hacerse. Diría, incluso, que es como aquellas preguntas existenciales de la pubertad, inevitable.
Me paseo por Moebius y vuelvo sobre una reflexión de Carlos Neri acerca del tema de la participación o la unilateralidad de la comunicación en el ciberespacio. Recordando el momento inicial de los foros, escribe:

Todos sabemos que la cantidad de lectores de contenidos en un foro en relación a los que escriben es de un 80 % a un 20%. Y muchos jamás escriben una línea aunque participan en la construcción colectiva. Decíamos por entonces, ¿es justo de calificarlos de poco solidarios o simplemente consumistas? Aquí empieza a tallar en concepto de participación donde muchos lo asocian a actividad, cuando en realidad en silencio uno también participa.

Dos miradas: la de quien escribe y la de quien lee y ahora me pregunto sobre la experiencia que he vivido, vivo y entretejo desde este espacio sin mayor instrumento que mi palabra y la plataforma generosa de La Coctelera. Llegar a este punto me pone en el ejercicio de dar forma a una duda que ha asomado en mi pensamiento en los últimos días: ¿para quién escribo? Y lo que es aún más importante: ¿en qué medida las lecturas de quienes traspasan el umbral del anonimato (ese 20% de los lectores que menciona Neri) “moldea” aquello sobre lo cual escribo? No me aventuro a dar cifras. No llega a ser la contrapartida del 80/20 pero es una tentación escribir básicamente para aquellos que efectivamente sabes que te leen.
Es la palabra del otro, la duda, la sorpresa la que impulsa la construcción del conocimiento, la certeza de que probablemente por ese sendero esté la respuesta a las múltiples dudas que se me presentan. Tiene sentido lo que se plantea Furilo cuando lanza una pregunta:

cómo compartimos nuestra información, nuestro conocimiento, nuestras ideas, cómo podríamos potenciar estos procesos, y cómo podemos dejar de gastar energías en tareas que no nos aportan nada.

La respuesta que él da es la misma a la cual yo apuesto: el compartir el conocimiento. Me gustan las metáforas que utiliza Enrique Dans cuando habla (refiriéndose en su caso al compartir el ancho de banda) de comportamiento celular y comportamiento cooperativo. Algo dejarán las migas en el camino… vendrán los pájaros, se comerán algunas, de hecho, la mayoría, pero habrá otros que regresen, que aleteen, que canten, que nos despierten y nos recuerden: éste es el camino.

La imagen que ilustra este post es de uno de mis ilustradores favoritos Maurice Sendak y fue tomada de la página de un montaje teatral que él hiciera del cuento, en Illinois.

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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10 comentarios

  1. ID: 590874
    Hola Juliana: Los 80 que leen y los 20 que escriben coincidirian en el punto de compartir el conocimiento y de crecer en red.
    A veces delegar ciertas funciones en otros es potenciar las que tenemos. Recien escribí en Moebius un post que concluia mencionando un comercial de la TV, sobre el mundial de fútbol. Despues de mostrar muchos jugadores amateurs en situaciones hasta ridiculas remata un mensaje a la selección Argentina:“háganlo por todos los que no llegamos”

    Escribimos por que otros quieren que escribamos y me salio casi como aquel poema de Benedetti ¿Por que cantamos?

    …Cantamos porque creemos en la gente
    y porque venceremos la derrota.
    Cantamos porque el Sol nos reconoce
    y porque el campo huele a primavera
    y porque en este tallo, en aquel fruto
    cada pregunta tiene su respuesta..

    y creo que ambas el comercial y el poema son posiblesrespuestas a tus preguntas.
    Carlos

  2. ID: 592197
    La verdad que me gustó mucho eso de que las personas van dejando rastros de conocimiento que encuentran o generan y etc. Bueno, el etc que pongo implica que me ha encantado el tema en sí.
    Cómo la mente va transformando todo lo viejo en nuevo con cambiar algunas cosillas.
    ¿Sabes qué? Te voy a contar una anécdota. Donde yo vivo no tengo muchas alternativas en cuanto a la obtención de grandes informaciones actualizadas. Lo más es una hemeroteca con cualquier cantidad de libros viejos y revistas de cultura, obsoletas. Pero lo curioso y es por lo que me ha gustado eso de la metáfora de los territorios del conocimiento, es que todos esos escritos fuera de tiempo-espacio , si tú le cambias alguna que otra palabra y acomodas un texto aquí y allá… ¡milagro!, quedan completamente de alguna u otra forma, adaptadas al mundo de la cibernética y de los blogs.
    Y es que la mente es ilusión. Creadora de la ilusión-matrix, que es lo que vivimos.
    Es como si “todo” se repitiera de alguna forma u otra y lo único, que en vez de hablar de programas de radio cuando no había televisión, hoy hablamos de blogs, la nueva figura que nos tiene altamente encadilados a todos.
    Gran saludo… ahora voy en busca de más rastros y huellas.

  3. ID: 594385
    Guardo cierta paranoia, que los blogs sirven para que muchos escritores, lean y copien en sus nuevos libros ideas y relatos de toda esta fuente de inspiración, Creo que es así. Un saludo

  4. ID: 595073
    He tardado en responder estos mensajes porque, por un lado, uno es mejor que el otro y porque casi que me llevarían por un nuevo post sobre algunos de los temas que de acá se ha hablado.
    Carlos: ya te hablé de la manera en la cual tus palabras me conmueven, sobre todo cuando son acompañadas de un poema de Benedetti.
    Pensar que escribimos por aquellos que no lo hacen, por aquellos que no lo pueden hacer me regresa a la pregunta acerca de la responsabilidad que tenemos cada vez que escribimos nuestros post. Lo pensaré cada vez qe escriba
    Ronald: gracias por tu visita y me alegra que te haya gustado.
    Enigma: como siempre tus comentarios siempre aportan elementos para ir más allá, ves cosas que en el momento de la escritura inmediata no veo… Son partes del trazado en el camino… las migajas cobran sentido…
    Antonio: totalmente cierto, es la otra cara del asunto. Ya lo habíamos mencionado acá y en relación a un comentario de Carlos Neri sobre la protección de los derechos de autor… la defensa de las ideas. La paranoia nos da a todos pero no les parece que esto que protaginizamos en este pequeño espacio bien vale la pena la insistencia (o la persistencia?)
    Saludos a todos… 🙂

  5. ID: 595249
    Hola,

    Ahora soy uno más de los que escribe. Me gusto mucho tu post, y me parece que definitivamente los blogs nos permiten no solo expresarnos sino además socializar nuestro conocimiento: lo que sabemos y opinamos baja de nuestra cabeza a unas páginas web al alcance de todo. Eso es un gran paso para una verdadera sociedad de la información.

    Saludos,

    LAPT

  6. ID: 597992
    Gracias por tus palabras. A mi tambien me gustó mucho pasar por el tuyo y darme cuenta que compartimos el interés pos varios temas sobre teconoloía y sociedad.
    Te decía en la nota que dejé alla´que los blogs son, inevitablemente, parte de la sociedad de la información y que lo que hay que lograr es que incentiven cada vez más la disminución de la brecha digital y, aún más, la brecha comunicacional.

    Saludos

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