La literatura en la publicidad

Desde hace días me viene rondando un tema para el cual no termino de tener respuesta y es el de la literatura como fuente de publicidad. La interrogante viene luego de toparme con un spot publicitario en la que usan un texto de On the road de Jack Kerouac para promocionar vehículos BMW.

Ante nada, el vídeo:

http://www.youtube.com/v/glxNRvr2Zy8&hl=en

Al verlo, recordé otra publicidad de este tipo que reproducía completo (y en voz del autor) el texto Preámbulo a las Instrucciones para dar vuelta a un reloj. También era para publicitar vehículos, en ese caso de la Seat. No tengo ni idea de cómo hicieron para poder tener el permiso de reproducción de ambos textos, pero lo primero que se me ocurre es la idea prehuiciada de que la literatura por ser tal es de todos y que, por lo tanto, no hay problema de usarla como se nos venga en gana.

Por otro lado, es obvio para quienes seguimos a ambos autores que, como reza un dicho popular, “deben estar revolcándose en la tumba” (si, ya sé que es horrible pero, repito, es un dicho) ya que nada más contradictorio con la obra de ambos que llevarlos a promocionar automóviles y, además, de la naturaleza de los que están promocionando. En el camino de Kerouac, es, sin duda, una novela de tránsito, literalmente en el que el viaje mismo sirve de excusa y condición para el cambio de los protagonistas. El automóvil es el vehículo, no el objeto, como sí lo es en la propaganda en la que unos chicos y chicas leen algunos fragmentos mientras manejan a altas velocidades.

Pero no se trata aqui de justificar por qué la selección de esos textos, sino de preguntarse acerca del uso desenfadado de algunas obras literarias para un fin mercantil. A mi, al menos, me molesta escuchar a Cortázar (lo cual es una de las experiencias más intensas para mi) leyendo uno de sus cuentos pero viendo la imagen de un vehículo de última generación. Se los dejo igual acá para que lo vean:

http://www.youtube.com/v/GU8Xrc4506o&hl=en

Por otro lado, y pensando ya en la relación de la publicidad en apoyo de la literatura, Regina ex-libris escribía que el video anterior motivó un aumento notorio de las ventas del libro de Kerouac. ¿Justifica eso el uso mercantil e irreverente de una obra literaria? Quizás allí deba estar la pregunta más importante que debamos hacer. A mi, por lo pronto, igual me deja con muchos cuestionamientos y sé que es un tema que no se acaba.

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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2 comentarios

  1. la postmodernidad dió licencia para el pastiche sin reglas, el efecto cultural (si se leen esos libros) no es buscado aunque tampoco molesta.
    la comunicación comercial financiadora de todas las industrias se toma esas “libertades”.

  2. Pingback: pligg.com

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