Reflexión desordenada e irreverente sobre el verbo guglear

“Verbing weirds language” – Calvin & Hobbes

La verdad es que me ha parecido muy curioso el cariz que está tomando la discusión acerca de la utilización del verbo guglear (o googlear). Al principio, todo bien, cuando el diccionario Merrian Webstern decidió aceptar Google legitimamente como un verbo en inglés. La verdad es que la noticia me pareció casi natural y más bien pensé que ahora los diccionarios estaban reaccionando más rápido de lo que lo hacían en el pasado, cuando pasaban lustros antes de que una palabra de uso común pasara a formar parte de los diciionarios oficiales.
Pues bien, parece ahora que a la compañia de Mountain View no le ha caído en gracia el asunto y yo me preguntó: ¿será que, de alguna manera, nos va a prohibir el uso del término guglear? “Guglea alli la palabra….” es una frase que, al menos uso con frecuencia y tods las personas con las que interactúo la entienden. De hecho, guglear es una acción que se hace de manera casi natural cuando se está buscando algo y dependiendo de lo que consigamos en un primer intento, pasamos a otras búsquedas quizás más tradicionales (claro, después de usar la Wikipedia, con lo cual podríamos quizás usar el verbo wikipear-que aquí en Venezuela suena un poco extraño, por cierto).
No voy a hacer la revisión de toda la historia que se originó el año pasado, incluso, cuando el English American Dictionary anunció que incluiría el verbo googlear en su nueva versión online. De entonces hasta acá han pasado varios meses (ya más de un año) y ahora es que Google (la empresa) viene a reaccionar.
En Moebius, Carlos Neri ha escrito varias notas sobre el tema, desde una revisión de las declaraciones del Presidente de la Academia Española de la Lengua, hasta sus comentarios luego de la advertencia de la empresa norteamericana. Lo increible del asunto es que en las cartas que envió Google a varios medios de comunicación, se hace la advertencia acerca de las implicaciones legales que puede tener el uso público de la palabra. En este sentido dice Neri:

¿Creerán en serio que el habla es posible controlarla con estas recomendaciones, cuando la cultura de las prácticas digitales permanentemente crea términos derivados?. Aquí ya no se trata de un pedido de preservar las lenguas sino de preservar la marca en una pureza que a mi entender no se trastoca cuando la gente se apropia de un recurso, porque es allí donde se comienza a usar términos de este tipo. En comparación podríamos decir que solo con afecto funcionan los disminutivos en la vida cotidiana.

¿Quién es dueño y señor del lenguaje? Quienes lo usamos y, por supuesto que eso tiene sus riesgos ya que el cambio es indetenible e inevitable. Una vez que una palabra es parte del uso cotidiano, su significado es extendido, pues su incorporación a los diccionarios es casi obligatoria. Álex Grijelmo habla en su libro Defensa apasionada del idioma español, de los clones del lenguaje y probablemente, mal que le pese a algunos, éste es uno de esos casos. No es una palabra que tenga resonancia en la construccion originaria del español pero su uso lleva a que se le reconozca en su significado de uso. ¿Está el español preparado para adoptar la palabra google como verbo? Primero tendría que adaptarla, y sería guglear, ya que Google como marca permanecería igual. Bah, pero no es por esta línea de análisis que quisiera irme ya que no tengo todos los elementos a la mano ni me interesa caer en un estudio erudito.
Son notas para pensar. Y, por cierto, ¿cuáles serían los riesgos para alguien como José Luis Orihuela, quien, a falta de tarjeta de presentación, cuando le piden sus datos responde: gugléame?

Otras lecturas sobre el tema (si quieres más, gugléalo… jajaja):

Google Goes From Web to Webster’s
To google or not to google?
Google advierte a medios por utilizar su nombre como verbo

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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4 comentarios

  1. ID: 704726
    Bueno no se si llamar a esto postear un comentario sobre guglear, pero la discusion va ser siemrpe eterna. Quienes vivimos alejados unos metros o miles de kilometros de los centros de producción de ciencia y tecnología siempre estaremos adaptando las palabras de otras practicas que se iniciaron `primero ymas intensamente y cuya apropiación siempre es a posteriori. Lengua y practicas sociales siempre conviven en una tensión por demás interesante, pero como señala Juliana, profunndizar esto va por el lado erudito
    saludos
    Carlos

  2. ID: 704806
    Gracias Carlos por tu comentario, no falto de humor (como merece mi “post”, por demás). Tomar la distancia adecuada para desenmascarar el uso automático del lenguaje es un ejercicio sano de vez en cuando, quizás sólo para darse cuenta de que estamos inmersos en un juego de significados y significantes en permanente juego dialéctico. No somos inmunes a él ya que es en él, con él y a través de él que nos hacemos y rehacemos. Por lo pronto, prefiero el divertimento, a pesar de la advertencia.

    Saludos para tí, Carlos y gracias nuevamente por este diálogo permanente

  3. ID: 1868857

    Ya antes he enviado mi comentarioen la página Summer School, pero ahora veo otros comentarios de “erudiditos” de español, contrarios al mio

    ¿ como vamos a verbalizar un concepto empresarial?
    Sinceramente la marca Google va ha existir toda la vida. ¿La modificarán?, ¿tendrá un Opa?… ¿Deberiamos haber incluido antes Coca-Colear?….El agua clara y el chocolate espeso, como dicen en mi tierra (Curiosamente de donde salió Colón).

    En fín, me encantaria que todos los alumnos del mundo que desean hablar y escribir la Lengua Española, tuvieran los mejores profesores posibles que defiendan la pureza de la lengua española, con sus posibles cambios en el tiempo. Pero no tan “bruscos”. Por favor.

    Manuel Iglesias – España

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