David de Ugarte y la creación colectiva de una biblioteca digital

El tema de las bibliotecas virtuales es mucho más complejo de lo que mucha gente puede pensar. Y es que cuando hablamos de digital pareciera que hablamos de un acto de magia que transforma un formato real en uno virtual de una manera automática y no se entiende que esta mudanza amerita una serie de pasos y recursos que implican mucho más que la transformación del formato: uno no es automáticamente representación del otro.

Digitalizar tiene sus problemas y muchos. David de Ugarte se ha propuesto un reto muy interesante para demostrar la viabilidad de un modelo que supone la digitalización de su propia biblioteca para poderla leer a través de un Iliad. ¿Por qué Iliad? Porque dice que frente a los demás competidores tiene la ventaja de que te deja acceder a todo tipo de documentos.

De Ugarte se pregunta:

¿Qué pasaría si formásemos un club en nuestra pequeña red en el que en vez de compartir el libro físico que hemos comprado, ese libro fuera escaneado, su formato optimizado para nuestros Iliads y descargable desde una web cerrada? Sería perfectamente legal.

Seguir leyendo...

Estudio sobre Bibliotecas Virtuales en América Latina

Fue publicado en Julio de este año, y sus resultados tampoco son halagadores, sin embargo, celebro que una investigación de este tipo se haya llevado a cabo. Insisto en que quienes estamos interesados en esta área deberíamos establecer redes de colaboración cada vez más estrechas. En el horizonte, querámoslo o no, las ediciones digitales y las bbiliotecas, serán una realidad cotidiana. Ya lo es, de alguna manera, así que veamos un poco qué es lo que está pasando a nuestro alrededor. Leo en La Jornada:

Argentina, Chile, Perú, Venezuela, Cuba, Panamá, México y recientemente Bolivia, son de las pocas naciones en América Latina que han lanzado al ciberespacio las versiones digitales de lo mejor de su acervo bibliográfico y que han convertido sus bibliotecas nacionales en el corazón de su memoria.

Esos países cuentan con páginas en Internet que hacen posible que bibliófilos e investigadores de todo el mundo husmeen, con relativa facilidad, en los fondos reservados de lejanos recintos para encontrar e inclusive hojear, ya sea libros raros del siglo XVII o textos incunables.

En contraste, el resto de los Estados de la región sólo cuentan con páginas que, en el mejor de los casos, ofrecen un catálogo electrónico, pero en las que no se puede ver, de viva imagen, los documentos antiguos que narran la génesis del continente. Existen países que ni siquiera cuentan con ese recurso en línea.

La falta de medios económicos o el desinterés por la difusión a nivel mundial del valioso acervo bibliográfico contenido en bibliotecas latinoamericanas, son los principales problemas que enfrentan naciones como Costa Rica.

Seguir leyendo...