Taxonomías: ¿en verdad seremos tan estúpidos los usuarios de internet?


En la última semana he leído algunos trabajos acerca de las taxonomías y me doy cuenta de que, en verdad no se trata de un tema sencillo. Lo que me decide, sin embargo a escribir algo sobre él, son las declaraciones de Peter Norvig, director de Investigaciones de google, quien, en una polémica con Tim Berners-Lee, dijo la siguiente perla:

No estoy contra la Web semántica. Pero desde el punto de vista de google, tenemos que lidiar con varios escollos, el primero de los cuales es la incompetencia de los usuarios comunes.

No se refería a Berners-Lee ni a su grupo, sino a los suarios en general e, incluso, a los desarrolladores que no saben escribir un código de html. La discusión no es sencilla y no es tan fácil como defender a Tim en contra de Norvig, quien, nos guste o no, apunta algunas cosas importantes. A lo anterior de la incompetencia de los usuarios, agrega la competencia comercial que inunda la web con tags que no representan, en realidad, el universo de intereses y preferencias de los usuarios, sino los intereses de mercadear determinados productos (de los cuales todos tenemos el buzón de correo repleto aunque no sea lo que estamos buscando.
No hay duda de que el lenguaje es nuestro principal instrumento de expresión y comunicación. Esta verdad de perogrullo, sin embargo, no lo dice todo. El lenguaje nos permite clasificar la realidad en categorías y es asi como organizamos el mundo que nos rodea, nuestra experiencia en categorías semánticas: construimos sentidos a través del lenguaje y, de hecho, cuando trabajamos haciendo contenidos construimos sentidos para los demás. Y así nos comunicamos y creamos comunidades de intereses, comunidades de construcción del conocimiento.
La discusión entre Norvig y Berners-Lee devino en un punto interesante que es el de la credibilidad de la información o, más bien, de la credibilidad de las clasificaciones. ¿A quién le damos nuestra información?, ¿Quién cuida que los contenidos que manejamos, las clasificaciones que de él hacemos sean respetadas y transmitidas fielmente? Para Berners-Lee uno de los puntos centrales es identificar el origen de la información y esto no es más que la persona que emitió la información. No la información solamente.
Intuyo que aquí, en este punto radica uno de los nudos más importantes de todo este tema, ya que estamos tratando de la interrelación entre dos extremos que no sé hasta qué punto lograremos poner a dialogar: la inteligencia humana con todo lo que de ella sabemos hoy en día (pienso en la discusión sobre los distintos tipos de inteligencia que incluye la inteligencia emocional) y la inteligencia artificial, que es el tema de especialización de Norvig. Tal como pareciera expresarlo el representante de google, la ineptitud de los usuarios de Internet estaría en la incapacidad de adaptar su categorización del mundo a través de lenguaje con los edictos de la inteligencia artificial que se ve representada en las bases de datos resultantes. ¿No debería ser al revés?

Leído en: The Inquirer: Google: ‘Los internautas son demasiado estúpidos para la Web Semántica’
Y en Cnte: Google exec challenges Berners-Lee

La foto que ilustra el post se llama Huelga de cocheros, fue tomada en Argentina y es de autor desconocido.

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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3 comentarios

  1. ID: 655434
    Taxonoqué? No se si será mi manía de huir del Tax (impuestos en Australia) o mi ignorancia en las toxicomanías, ya que no fumo, que empiezo a sentirme identificado en la definición de la estupidez semántica de los usuarios comunes…

  2. ID: 655673
    Gracias Xavier por la pregunta. La verdad es que estaba tan “metida” en el tema que se me pasó precisar el término. Espero que, al igual que el término usabilidad, este sea uno que empiece cada vez más a conocerse. Todos creamos taxonomías.

  3. ID: 1363711
    Muy bueno y preocupante el post sobre las taxonomías. Y un ejemplo en el mismo post. Los comentarios ininteligibles vienen con un link a páginas porno. Ya ves tú que taxonomías más “spámicas”.

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