Sting, Barthes, el lenguaje y los sonidos del silencio

Releyendo unas declaraciones de Sting en relación a su último disco se me dispara una reflexión en torno a la importancia del silencio en la comunicación.
Dice Sting:

El silencio es un concepto interesantísimo para mí. Tengo la teoría de que la música auténtica es el silencio. Lo bueno de Dowland es que creo que entendía lo que era la economía de recursos creativos. La primera nota de la Quinta Sinfonía de Beethoven surge del silencio. Edin y yo hemos hablado de que durante los recitales que hagamos no nos gustaría que las canciones se interrumpieran con aplausos. Queremos buscar un ambiente en el que predomine el silencio hasta el final. Cuando estamos atrapados por la locura y el miedo en el mundo presente, hay algo dentro de esta música muy poderoso, y es el mensaje de la autorreflexión.

De allí paso a Roland Barthes, quien en S/Z compara al espacio textual con una partitura. Curiosamente no habla de los silencios, de las suspensiones, sino de cortes, pero, en todo caso, lo que me interesa rescatar es otra cosa, para lo cual cito:

el texto legible es un texto tonal (cuyo hábito produce una lectura tan condicionada como nuestra audición: se podría decir que hay un ojo legible como hay una oreja tonal, de forma que desaprender la legibilidad pertenece al mismo orden que desaprender la tonalidad) y en el que la unidad tonal depende esencialmente de los códigos secuenciales: la marcha de la verdad y la coordinación de los gestos representados; hay incluso obligatoriedad en el orden progresivo de la melodía y en el orden, igualmente progresivo, de la secuencia narrativa

Parecen dos cosas que no tuvieran nada que ver la una con la otra pero a mi me hacen pensar tanto en la lectura como en la escritura o al menos cómo la vivo. Lo primero que me viene a la mente es la recomendación que me hicieron de no usar ciertas muletillas al hablar: “una pausa, un silencio, puedes se mucho más impactante que solo palabras”. Hay un cierto miedo al silencio, como si delatara algo, ¿como confiar en él si pareciera que pueden descubrir nuestros pensamientos? Enfin, no sé que es, pero está allí.

Por otro lado, el silencio tiene que ver tambien con la creación. Hay el miedo a la página en blanco, a la no emergencia de palabras y, sobre todo al caos. En un mundo tan logocéntrico como el nuestro, estar sin palabras, estar sin hablar permanentemente, es como estar en la anulación y, sin embargo, hay períodos en los que no hay palabras, no hay las propias palabras y lo que queremos es el silencio. Confiar en el silencio, sin caer en el pánico es un ejercicio difícil, pero fundamental. Necesario para que las palabras encuentren nuevamente un sentido en nuestra mente… y en el teclado.

Aviso

Esta entrada corresponde al archivo histórico de Ciberescrituras (2005-2012).

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8 comentarios

  1. ID: 1651584
    El silencio tambien ayuda a escuchar, a fabricar una respuesta sensata. Con estas dos premisas bien ajustadas paradojicamente no habria silencios tal como los contempkamos en la actualidad. El silencio en la sociedad actual solo significa soledad por desgracia.

  2. ID: 1651631
    Excelente acotación, José Luis. Estoy totalmente de acuerdo y por eso es justamente que traigo las declaraciones de Sting, porque me parecen pertinente. Cuán necesario es el silencio creador.

    Saludos,

  3. ID: 1652296
    Juliana, gracias por recuperarnos el silencio en esta sociedad llena de palabras, de noticias, de ruidos… En Madrid, por ejemplo, en el metro pusieron música en los andenes y luego unos monitores con noticias y anuncios. En algunos vagones del metro también los han instalado. Parece que ya no quede un hueco en la ciudad donde poder perderse en los propios pensamientos, porque no hay forma de encontrar el silencio.
    Que el silencio equivale a soledad, no sé si es cierto, pero sí que es necesario encontrarse consigo mismo a veces: apagar la música, parar de leer, dejar de hablar… Un buen paseo por un sitio alejado de la gran ciudad y se oye el silencio.
    Un saludo. Ana

  4. ID: 1807388
    Sí, el silencio es valioso, todos lo sabemos; pero solo en la medida en que resalta el logos. Puedes imaginar una cultura no logocéntrica? Sería divertido, claro… los diez primeros minutos, después nos iríamos todos a la mierda. En cuanto a la unidad tonal, nunca he escuchado música a-tonal que me guste. Todos los experimentos que se han hecho en este sentido (silencios-a-toanlidad), sobre todo en el xx, no han pasado de eso: experimentos.

    De todos modos, interesante reflexión.

  5. ID: 1807403
    Claro, por allí viene el asunto. Soñar con una sociedad no logocéntrica es ciertamente una utopía, sobre todo para nuestra cultura occidental que sobrevalora al logos y la racionalidad. del silencio emergen las palabras en un orden perfecto porque es el orden en el que emergen para nosotros.

    Tambien de acuerdo en torno a la música, son experimentos pero que cambiaron la concepción de la música.

    Saludos

  6. ID: 1833658
    Hola, el silencio en nuestra cultura ha ido atado al asilamiento, el retiro, la soledad.. en realidad el silencio y soledad es buscar el pensamiento, pero insisto no ha habido una cultura que nos hiciera valorarlo positivamente. Si lo contrastas con la filosofía o con el arte oriental, lugares dónde la semanticidad del silencio deriva en una placentera comunicación panteísta con el universo, verás qué diferente se ve todo. ha sido bueno leerte. Saludos cordiales.

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